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  • Foto del escritorKasia Borowczak

Coversación con Anna de Italia

Kasia - La manera en que abordamos la muerte como sociedad ha cambiado mucho a lo largo de los años. Eres arqueóloga y sé que te interesa mucho el tema de los ritos de paso, tanto presentes como históricos, que se practican con menor frecuencia. ¿Por qué crees que nuestras actitudes ante la muerte han cambiado tanto en las últimas décadas?


Anna - Sobre todo, noto que en los últimos años el duelo se observa cada vez menos. En nuestra sociedad moderna, aunque quizás no en todas las culturas, existe una tendencia a alejarse de la muerte, no hablar de ella y actuar con prisa cuando alguien muere. No hay duda de que cuando un ser querido fallece, el dolor es enorme, los familiares se involucran, se organiza un funeral, se reciben visitas de pésame. Pero al mismo tiempo se intenta volver a la vida normal lo antes posible y no hablar más de nuestro ser querido que murió. Hablar con alguien sobre la muerte parece incómodo.


Kasia - Parece que el sufrimiento se convierte en un acto vergonzoso.


Anna - Sí, especialmente cuando mostramos nuestro dolor durante demasiado tiempo. Entonces el duelo se observa por un tiempo bastante corto, tratamos de no pensar en el dolor ni hablar de él, y esto claramente no nos sirve.


Kasia - Estoy de acuerdo. No hablar definitivamente no es bueno para la condición humana.


Anna - En la sociedad moderna, podemos curar muchas enfermedades, el ser humano es fuerte y hace muchas cosas, cree en la ciencia y la tecnología, lleva un estilo de vida hedonista, pero al mismo tiempo sabe que no puede escapar de la muerte, por lo tanto, prefiere no pensar ni hablar sobre eso.


Kasia - Los humanos entendemos de muchas cosas, pero no podemos entender la muerte y tal vez por eso no queremos dedicarle demasiado tiempo.


Anna - La muerte siempre ha sido aterradora, pero ahora parece menos aceptada. Me parece que si no nos preparamos ni un poco para ello, su magnitud puede resultar muy sorprendente el día de mañana.


Kasia - ¿Qué perdemos si no hablamos de la muerte y la pérdida de seres queridos? ¿Y por qué son tan importantes los ritos de iniciación?


Anna - Como mencionaste al principio, me interesan los ritos de paso, especialmente los ritos funerarios, pero no soy una experta. Muchos expertos han estudiado y todavía están investigando estos ritos y ahora también el enfoque moderno del tema de la muerte. La muerte es un hecho natural, pero desde que el hombre sabía que debía morir, la muerte lo aterrorizaba y era un hecho doloroso y perturbador, tanto para los individuos como para la comunidad. Los ritos funerarios, los más diversos, ayudan a afrontar el miedo, el desapego y el dolor tras la muerte. También ayudan a separar a los muertos de los vivos, porque los mismos muertos nos parecen aterradores, y llevarlos al más allá.


Me doy cuenta de que en el pasado, incluso donde vivo, era diferente, porque la pérdida de un ser querido duraba mucho tiempo. Se vestia de negro, incluso se determinó cuánto tiempo debían estar de luto, durante un año, dos años o 6 meses, dependiendo de quién falleciera. Estaba prohibido hacer ciertas cosas, como hacer fiestas. A veces, los que estaban de luto ni siquiera podían salir de la casa o abrir las ventanas. En algunas casas, la mesa no estaba puesta para comer, y al principio no se cocinaba nada, solo los vecinos traían comida preparada. Sé que en algunas culturas también hubo banquetes fúnebres. Esto no se encuentra en la tradición italiana.


Kasia - Esta costumbre se cultiva en Polonia. Después del funeral, la familia va a un restaurante a comer e invita a los que han llegado.


Anna - Aquí inmediatamente después del funeral, vuelves a la vida normal lo antes posible. A mi me parece que es muy necesario experimentar el duelo y dedicar tiempo a estar triste porque una persona importante falleció. En cambio, tenemos miedo al dolor y a estar tristes. Por esta razón, a menudo no lo experimentamos en absoluto y el duelo se queda no procesado. Me temo que tarde o temprano esto puede tener consecuencias negativas. Hablar con alguien que quiere escuchar ciertamente ayuda a lidiar con la muerte y con lo que sigue. Sin embargo, hablamos muy poco de eso.


Kasia - Poco o nada.


Anna - Tampoco se habla mucho de los muertos, incluso después de que haya pasado mucho tiempo. Por ejemplo, me gusta hablar sobre mis antepasados ​​de vez en cuando cuando hago algo agradable. Por ejemplo, mientras comemos juntos, a menudo recuerdo cómo solían cocinar mis abuelas.


Kasia - Me parece que recordar las personas que murieron, que nos acompañaron durante algún tiempo en nuestras vidas, y fueron importantes para nosotros, de alguna manera las devuelve a la vida. ¿Y crees que tu cultura dio forma a la manera en que ves la muerte?


Anna - Es casi obvio que toda mi cultura me influye. Estoy segura de que mi visión de la vida y la muerte no puede ser absolutamente la misma que la de un budista. Pero creo que el dolor de perder a un ser querido es común a todos, con algunas diferencias, por supuesto. De hecho, todas las culturas, incluso las más antiguas, tienen diferentes ritos funerarios que muestran el apego al difunto y el deseo de rendirle homenaje. Ciertamente, estos ritos también dependen en gran medida de las creencias sobre el más allá.


Crecí en una región católica, en un mundo cristiano, pero ahora de alguna manera me falta fe en mi religión. Pero me gusta pensar que mis antepasados ​​me protegen, pero más a nivel poético. Me gusta imaginar que algo sigue ahí. Mi abuela creía que cuando sus familiares aparecían en sus sueños, realmente los veía. Siempre me ha gustado esta creencia.


Kasia - A veces también sueño con mi padre, aunque no muy a menudo. Es como si creara nuevos recuerdos con él a través de un sueño donde puedo oir a su voz y ver con mucha precisión otros detalles de su apariencia.


Anna - Tengo tantas fotos de mi padre, pero a veces en mis sueños lo recuerdo mejor que en la realidad. Recuerdo bien la historia de una vecina anciana que, después de muchos años, seguía soñando con su prometido que murió en la guerra. Un día, cuando la visité, me dijo que había tenido un sueño con este joven y que ese sueño era muy real. Él era joven en él y ella estaba realmente feliz.


Kasia - Sé que tu abuela paterna te contaba muchas historias no solo sobre la vida sino también sobre la muerte. ¿Qué recuerdas de estas historias?


Anna - La abuela vivió hasta los 92 años y recuerdo que era muy tierna con nosotros, sus nietos. Era una mujer a la que le gustaba contar mucho sobre su pasado. Contaba las historias felices y tristes. Ten en cuenta que cuando ella vivió a caballo entre los siglos XIX y XX, el mundo era completamente diferente. Lo conocí, en parte, a través de sus historias. Me contaba sobre las fiestas a las que andaba cuando era joven y sobre el hecho de que se quedó sola con su padre y su abuelo porque fue la última de los hermanos en casarse. Recordaba a todos sus miembros de familia muy bien, después de todos estos años. También hablaba sobre el dolor que la acompañaba después de sus muertes. Al hablar de duelo, tenemos que recordar que en esa época las madres y los niños solían morir en el parto; y los neonatos y los niños morían con mucha más frecuencia que ahora. Desafortunadamente, así era. Era simplemente un hecho que tenía que ser aceptado. Seguramente la muerte de un recién nacido o de un niño no era fácil, pero ¿acaso era aceptada, aunque con gran resignación, como un hecho natural? Además, las familias tenían en general muchos más hijos.


Recuerdo que mi abuela me dijo que una de sus hermanas y su hija recién nacida murieron en el parto. En el parto del sexto hijo, la madre de mi abuela también murió. Mi abuela, que vivió tanto tiempo, experimentó la pérdida de todos los miembros de la familia. Recuerdo que siempre iba vestida de negro, así fue como mostraba su duelo. Pero hablaba sobre los miembros de su familia que murieron con mucha naturalidad y serenidad, y cuando soñaba con ellos, creía que realmente la estaban visitando.


Kasia - ¿Y de qué habla la historia contada por Martíno sobre la higuera?


Anna - Martino era un pescador de Lipari que, cuando envejeció y ya no pudo pescar solo, iba a pescar regularmente con mi padre. Siempre contaba muchas historias, una de las cuales era sobre la playa eólica que se llama Vinci, donde hay una higuera bajo la cual Martino y su hermano probablemente descansaban o la miraban desde el barco cuando iban a pescar. Cuando su hermano se puso enfermo y estaba a punto de morir, Martino fue a visitarlo por última vez. Se acercó a él y solo dijo: "Hermano mío, la higuera de la playa Vinic acaba de florecer". Cuando le contó esto a mi padre, se preguntaba: "Doctor, ¿qué más podría haber dicho a mi hermano moribundo?"


Kasia - Cuando es posible despedirse de un ser querido que se está muriendo, nadie sabe qué decir. Es hermoso decir que un árbol ha florecido.


Anna - Martino era una persona muy simple, pero al mismo tiempo muy inteligente. Era pobre y su vida era difícil y agotadora, pero aparentemente la veía con sencillez, y también así lo veían muchas personas como él. Creo que poder despedirse de un ser querido que se está muriendo puede ser reconfortante. Sin embargo, esto solo puede suceder cuando la persona es muy mayor o está muy enferma. Cuando la muerte es repentina, prematura o dramática, ciertamente es más difícil de aceptar. En el pasado, la gente generalmente moría en casa y cerca de sus familiares, mientras que ahora la gente muere más a menudo en hospitales y sola.


Kasia - En tu vida, solo has experimentado muertes naturales, que son, como acabas de decir, más fáciles de aceptar. Sin embargo, esto no cambia el hecho de que siempre son dolorosas y difíciles de aceptar. ¿Qué recuerdas de esta experiencia?


Anna - Si se trata de la muerte de mi padre, él murió cuando era muy mayor. Murió después de varios meses de enfermedad. Afortunadamente lo tratamos en casa. Gracias a esto, todos los miembros de la familia, incluso los nietos, tuvimos la oportunidad de despedirnos de él. Sé que esto fue muy importante para él. También fue un consuelo para nosotros y creo que gracias a esta oportunidad, entre otras cosas, estuvimos más preparados para su muerte.. Sin embargo, fue muy doloroso ver que su estado se deterioraba y ser consciente de que iba a morir. Creo que esta experiencia es igualmente difícil para todos.


Traducido de polaco por Kasia Borowczak

La corrección: Laura Lison

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